Cómo aceptar lo que te limita
Tu potencial está atrapado en 4 decisiones animales
Quizás nunca vivas a más de 30 kilómetros de donde naciste. Somos tan predecibles que las empresas de seguros de vida no van a la quiebra. Tu familia y país predice, de forma un poco depresiva, mucho de lo que te pasará y lo que no.
Aun así, hay quienes logran riquezas increíbles o aportes históricos a la cultura, empezando igual que tú. Decimos que eso es suerte o disciplina, como una excusa de por qué no nos pasó. La suerte y la disciplina existen, pero no son la razón de ese éxito.
Escribí el libro CONTROL para documentar mi obsesión de buscar qué hace a las personas crecer, junto a las investigaciones científicas más recientes de desarrollo humano.
Nuestra especie es capaz de cosas increíbles, pero la persona promedio no. Decirlo es impopular y atrae gente ofendida que cita el privilegio, la consciencia de clase, equidad y otros conceptos sociales. Mi investigación no es útil para esa conversación. Yo no quiero con este libro, ni con mi trabajo, cambiar sociedades o países. Quiero cambiar la vida de los individuos que quieran cambiar.
Así que los consejos de este artículo, y del libro, no sirven como política. Pero quizás sí te servirán a ti.
Nuestra especie tiene 300,000 años y apenas hace 6,000 tenemos escritura. Descubrimos el cálculo hace poco más de 340 años. La relatividad hace un siglo. La maleta con ruedas hace apenas 50 años. Somos miles de millones de personas, pero apenas un puñado crean ideas que los sobreviven.
Hay muchas razones, pero una de las más simples: Nos negamos a aceptar que somos animales.
En mi experiencia, caes en uno de estos campos:
El éxito es solo suerte / privilegio / desigualdad
El éxito es solo disciplina / trabajo duro / echarle ganas
Ambos, científicamente errados y pobremente justificados.

Los países latinos son los que más duro trabajan del grupo de la OCDE. También están en los últimos puestos de productividad e ingresos por persona. Todos conocemos que trabajan muy duro, sin que sus ingresos mejoren. El esfuerzo que toda madre soltera hace por sacar a su familia adelante demuestra muy rápido que “echarle ganas” no es suficiente.
La suerte o el privilegio tampoco explican el éxito. Es muy poco común que los hijos de familias ricas aumenten la riqueza familiar. Las familias adineradas tienden, en dos generaciones, a perder sus fortunas. Los herederos, que tuvieron la suerte de nacer con recursos, educación y oportunidades, rara vez figuran en la historia de quienes cambiaron el mundo.
Si naciste en riqueza, es verdad que tus probabilidades de éxito son mas altas comparado con una persona pobre. Eso sólo es probabilidad y no una certeza.
Las variables que encontré que más hacen la diferencia son:


